Octubre 2009


Al llegar me destinaron como ordenanza, pero al cabo de un mes, más o menos, me habilitaron cabo y me destinaron a la oficina de la unidad como furriel con el brigada Antonio Pastor Perez y el sargento Alejandro Sanchez Camacho. Algo más tarde cambiaron al capitán (no recuerdo ahora el nombre del anterior) y llegó Rafael Rubio Luengo, con el que tuve muchas y largas conversaciones sobre como poner los servicios a los reclutas y la cantidad de tropa que debía permanecer en el escuadron el fin de semana. Creo sinceramente que al final acabamos como buenos amigos.
Ademas, con el tengo una anécdota divertida que la cuento todavía de vez en cuando.

El sargento estaba de semana (y no me dejaba salir de paseo esos dias: ¡no iba a estar yo de paseo y el de guardia!). Aunque yo me quedaba encantado, pues nos lo pasabamos bastante bien y habla buena relación. Coincidió que el capitán estaba de oficial de día. Por la tarde el sargento propuso que él y yo jugaramos unas partidas a los bolos contra el capitán y el otro furriel.

Bolera

La bolera tenia como una maquinaria en la que debías recoger los bolos del suelo y ponerlos en ella para que los colocara en su lugar. Estábamos el capitán y yo recogiendo los bolos, cuando él levanto uno en el momento que yo me agachaba, y me partió la ceja. Por supuesto se disculpó y acabamos las partidas.

Máquina de los Bolos

Al dia siguiente era día de paga, y claro todos pasaban por la unidad a cobrar. A media mañana bajó el capitán, un poco “mosca” y me dijo: “Calsina, ¿como es que vas diciendo que yo te he partido la ceja?“. Y yo le contesto: “porque todos me preguntan que quien me lo ha hecho“. El capitan exclamó “¡pero fue sin querer!” y yo tranquilamente le dije “sí, ya lo sé, pero es que eso no me lo preguntan“. Y nos pusimos todos los que estabamos alli a reir un buen rato.

Ramon Martinez Calsina

La sala antigua de Operaciones es uno de los lugares más singulares del Escuadrón. Hasta el año 1975 era el corazón de la unidad, donde se desarrollaba la actividad operativa que daba razón de ser al entonces E.A. y C. Núm 4 (Escuadrón de Alerta y Control Núm 4).

En este video, realizado durante una de las visitas efectuadas al Escuadrón, pueden verse algunos de los elementos principales de la sala.

En el plotter, formado por plexiglás iluminado lateralmente, aparecía de forma permanente el mapa de la zona y los tableros para informacion diversa sobre meteorología , canales y frecuencias en uso, disponibilidad de aviones en las diferentes bases o misiones en curso. Desde la parte de atras el personal de servicio en el plotter iba dibujando las trazas y escribiendo la informacion, siempre de forma especular, para que en la sala pudieran leerlo.El radio-monitor recibia las comunicaciones de radio externas y las redirigía al controlador adecuado.

En el escalon de en medio se encontraba la seccion de vigilancia, que atendia a la aparicion de nuevos ecos en la pantalla. A partir de ese momento la responsabilidad pasaba a la linea más baja donde se encontraban los operadores de la sección de vigilancia que tenían que identificar la nueva traza en un tiempo siempre escaso, comparando sus datos con los de los planes de vuelo que disponian y la informacion de las estaciones colaterales. Si no lo conseguian el “Senios Director” debia tomar una decisión: o bien conceder un tiempo de prorroga para intentar la identificación, o bien tomar acción contra la traza calificándola como ‘Desconocida’ o ‘Blanco’ en el cas de un ejercicio.

En este último caso la responsabilidad pasaba a la fila más alta donde se encontraba la “sección de armas” y los Controladores de Interceptacion dirigían aviones de caza hacia el desconocido hasta que situados en su cola estos podían seguir la misión por si solos.

La pasada semana en un sencillo acto al que asistió el personal que se encontraba en ese momento trabajando en Pani, se desconectaron los equipos analógicos del sistema SADA. Con ello se cierra un ciclo de 34 años desde que en 1975 el sistema SADA sustituyera al sistema manual en el Peni.

Lo que sigue es la mayor transformación que ha sufrido la instalación en toda su historia. El edificio que hasta ahora albergaba los equipos principales el “edificio del radar”, después de cincuenta años de servicio y de formar parte del paisaje de la Bahia de Roses, se derribará para construir en su lugar un moderno edificio multiuso que albergará a prácticamente la totalidad de los servicios e instalaciones de la unidad provocando el abandono a efectos operativos de la Zona de Asentamiento en el Coll de Peni.

Aunque sabemos que el progreso implica cambio y como arma profundamente técnica la aviación solo puede sobrevivir renovándose al ritmo de los tiempos, cerrar una etapa siempre es motivo de añoranza. Algunos veteranos querrían haber estado con nosotros en ese momento emotivo, en que los circuitos de nuestro querido AN/FPS-113 dejaban de funcionar. Mientras los interrupores se iban cerrando uno a uno a mi me parecia ver a los supervisores y técnicos con los que he trabajado en ese lugar en los últimos veinticuatro años y me esforzaba por mostrarme sereno e impedir que una lágrima se deslizara desde mis ojos.