Mar 29 jul 2008
El “Periodico de Catalunya” publicó en su edicion del pasado día 27 de julio de 2008 un artículo de Anna Punsí sobre el Pení que reproducimos a continuación.
La base aérea del Pení de Roses desmantelará las grandes esferas
• El Ejército instalará un moderno radar digital en el interior de un único globo
ANNA PUNSÍ
ROSES
La base militar aérea del Pení, situada en Roses, en un enclave estratégico y privilegiado del Cap de Creus, celebra el 50° aniversario con un proyecto tecnológico que revolucionará el sistema de control actual: el Ejército del Aire instalará un radar digital en la cima del Pení que sustituirá a los actuales sensores analógicos que tienen la función de vigilar y situar las posiciones de las aeronaves que circulan por el espacio aéreo español. Este cambio tecnológico supondrá la desaparición del edificio que alberga dos monumentales esferas y la instalación de una nueva en una construcción de nueva planta.
“Cambiamos el sistema para implantar uno más eficaz y económico. Creo que será, sin duda, uno de los mejores y más modernos del mundo”, explica, satisfecho, el teniente coronel jefe del escuadrón de vigilancia aérea del Pení, Robert Pla. De esta forma, la modificación tendrá efectos muy visibles sobre la cima del monte, de 600 metros, de la sierra de Rodes que ocupa la base.
“Van pasando los años, nos hacemos mayores y cambia la fisonomía del paisaje”, reflexiona la alcaldesa de Roses, Magda Casamitjana (PSC). El Pení ya sufrió una importante transformación el año pasado con la eliminación de los seis molinos de viento del parque eólico de la zona.
Las gigantescas bolas, que se divisan desde varios kilómetros a la redonda, son unas estructuras geodésicas de fibra de vidrio “que protegen las antenas que están en su interior de las inclemencias del tiempo”, según Pla. A partir del próximo año el radar digital estará resguardado en una sola bola. Este avance supondrá la desaparición de la edificación de apoyo, situada a 2,5 kilómetros de la cima donde se encuentra la base aérea, y una reducción del personal del sistema de mando.
ABIERTO A LAS VISITAS
Para celebrar el medio siglo de existencia de la base, construida por EEUU en 1959, sus responsables han abierto las puertas del recinto con el objetivo de explicar a la sociedad cómo funcionan los radares y la labor de los militares del escuadrón. “Estos 50 años han supuesto un avance inmenso en la electrónica, las comunicaciones y la computación que han permitido una gran disminución de las horas y del personal dedicado a su mantenimiento”, destaca el teniente coronel Pla.
En los últimos dos meses han pasado por las instalaciones 2.017 personas y las visitas siguen abiertas hasta que empiecen las obras. “Se han venido haciendo trabajos de acondicionamiento, pero la demolición del edificio actual del radar y la construcción del nuevo edificio empezará probablemente a principios del año que viene”, añade Pla. Además, el próximo 12 de octubre, está previsto un encuentro abierto a todos los veteranos de la unidad.
Leave a Reply
You must be logged in to post a comment.